Lunes 19 Octubre 2026
.:: Carazo ::.

Jinotepe: “el pan de cada día de unos, sale de la basura de otros”

El vertedero de la ciudad de Jinotepe es el lugar dónde llega la basura de la ciudad, pero también el sitio de dónde salen los alimentos e ingresos de varias familias, quienes hurgan entre los desperdicios para encontrar el “pan de cada día”.

El humo es el principal enemigo a la hora de realizar la recolección. Imagen Stereo Romance
El humo es el principal enemigo a la hora de realizar la recolección. Imagen Stereo Romance
Carazo

El cansancio no es excusa, cuando ese trabajo es el único sustento para mantener a tu familia, tal es el caso de más de más de 40 personas que se dedican a la recolección y separación de basura en el vertedero municipal de Jinotepe.

No hay días feriados, no hay vacaciones, no hay navidad, “pues si nos quedamos en casa, quién trae el bocadito a nuestra familia”, así se manifiesta uno de los ciudadanos que revuelve bolsas y sacos en la búsqueda de algo para comer.

Padres, madres, hijos y familias completas se mantienen atentas a que llegue el camión recolector de basura que pasa por los distintos barrios de la ciudad de Jinotepe, esperan con la esperanza de poder encontrar comida, algo de valor o plástico, metales, vidrio que sirva y así venderlo a quienes lo reciclan.

 

Hurgando entre moscas, zopilotes y basura

En el volcán de desechos hay moscas, zopilotes, humo, mal olor, entre las cosas aun servibles que las personas recogen, se encuentran las botellas plásticas, latas de cerveza, aluminio, hierro y a veces algunas cosas para su uso personal o de su hogar.

William José Cruz Gutiérrez, quien es el encargado de organizar a quienes llegan a botar basura, manifestó a Stereo Romance que “hay unos cuarenta chatarreros que viven recogiendo basurita, los que les sirve a ellos, porque no tienen trabajo y eso es lo único que pueden hacer ellos, aquí hay chavalos, mujeres, de eso viven”.

Muchas de las personas que trabajan en el basurero, han llegado desde niños y han crecido en esa humilde y ardua labor de diario.
Algunos manifiestan que se han vuelto inmunes a las enfermedades que pudiese transmitir la cercanía a la basura.

“Con eso que ellos recogen les llevan el sustento a su mama a sus hijos, a sus hermanos” recalca Cruz.

Desde horas tempranas

Cruz manifiesta que la faena inicia desde las seis de la mañana, bajo el incandescente sol o bajo la lluvia, pues “ni modo, hay que adaptarse a lo que depare el destino, hay días buenos, hay días malos”, hay días en que regresan a casa solo con el cansancio de caminar largas distancias o correr, pues compiten para ver quién agarra lo mejor o mayor cantidad de desechos reciclables, no es fácil.

“Ya hasta en la noche se van estos, tipo cinco o seis de la noche, hay algunos hasta quedan durmiendo aquí los pobrecitos, para ver si pueden agarrar algo, si llueve hay pasan debajo del agua les importa a ellos, pero llevan el sustento a su casa”, enfatiza

El vertedero de basura de la ciudad de Jinotepe se ubica detrás del cementerio, en el camino que va hacia la Román Esteban. Detrás de cámaras los recolectores piden a las personas de buen corazón llevarles alimentos en la búsqueda de una navidad con menos hambre y más alegría con sus seres queridos.