En los inicios de lo que hoy es uno de los barrios más emblemáticos de Jinotepe, doña Amanda, junto a un grupo de mujeres y hombres comprometidos, brindó su apoyo decidido a la construcción de la Parroquia San Antonio de Padua, templo que se ha convertido en el corazón espiritual del barrio.
La vela se realiza en su casa de habitación, ubicada frente a Pro Mujer, en el mismo barrio San Antonio, donde familiares, amigos y vecinos se congregan para rendirle homenaje.
La Parroquia San Antonio de Padua expresó su pesar a través de redes sociales con un emotivo mensaje:
“Con profundo pesar comunicamos el fallecimiento de doña Amanda Sotelo, una mujer de fe inquebrantable y ferviente devota de nuestro santo patrono, San Antonio de Padua.
Su vida fue un ejemplo de entrega, amor y compromiso, no solo con su familia, a quienes guió con sabiduría y ternura, sino también con nuestra comunidad, en la que dejó una huella imborrable.
Doña Amanda fue un verdadero pilar espiritual y humano, siempre dispuesta a servir, a escuchar y a acompañar con generosidad. Hoy la recordamos con gratitud y oramos por su eterno descanso, confiando en que su alma ya goza de la paz del Señor.”
La comunidad jinotepina despide con profundo respeto a una mujer ejemplar, cuyo legado de fe y servicio permanecerá en la memoria colectiva del barrio San Antonio y de toda la ciudad.




