Testigos del hecho dijeron que don Denis Calderón se levantó a agarrar un vaso con café y cuando regresó a la maquinita se llevó la mano al pecho y gritó de dolor, quedando muerto dentro del local.
El ahora occiso era un popular vendedor de billetes de lotería y habitaba en el sector de Los Mameyes, en el municipio de Jinotepe.
A sus honras fúnebres asistieron familiares, trabajadores, concesionarios y revendedores de Lotería. Estas se realizan en el cementerio de Jinotepe




