Cabe resaltar que los visitantes tuvieron que esperar a que bajaran un poco el oleaje, común en septiembre y octubre, cuando las olas rompen fuertes y llegan con más fuerza a la orilla de las costas.

“Ya le dije a la gente (se refería a un grupo de personas que recién bajaban de un microbús)que esperen que bajen un poco las olas, ya lleva dos días así, casi siempre por la tarde se pone un poco más violento , ahorita solo van a ser dos días de olas altas, entre el 20 de septiembre y el 22, se van a reportar un poco más alta de lo normal”, dijo un hombre mientras estaba sentado en un trocó de madera y miraban un poco inquieto el mar, porque esperaba la llegada de una lancha que andaba en labores de pesca.
Impresiones
Durante el recorrido que realizó el equipo de Stereo Romance por las costas, se advirtió la presencia de bañista, aún con el oleaje alto, desafiando el peligro, otros se quedaron para ver la puesta del sol, pues es común que visiten la zona de Casares y La Boquita, por la cercanía.
“Yo solo vengo de vez en cuando con mi novia a ver el atardecer en el mar, si nos da gana pues nos damos un chapuzón, a veces aprovechamos en comprar mariscos. Eso sí,nos vamos antes de las 6, porque la carretera que es un poco desolada, pero hoy las olas están como altas y nos da miedo”, dijo Álvaro Sánchez originario de Masatepe.
El fenómeno es considerado normal por algunos pecadores, mientras que otros aseguran que ven afectadas sus faenas.




