El licenciado, Matus, pertenece a la generación de los consagrados en la educación y con su muerte Jinotepe ha perdido a uno de sus mejores hijos.
Se destacó por sus acertados comentarios en las principales emisoras de Jinotepe y fundó varios programas de orientación católica.
La iglesia católica le reconoce el gran aporte que hizo por años a la formación de varias generaciones de sacerdotes y la vida consagrada y religiosa.
Se desempeñó también como ministro Extraordinario de la Comunión, según destaca en su página oficial la Parroquia Santiago, Apóstol en cuya representación llevó la sagrada comunión a decenas de enfermos y ancianos imposibilitados.
Un padre de familia ejemplar, humanista y ciudadano probo e ilustre de Jinotepe la ciudad de los ensueños a la que amó, en la que nació y ahora descansará, permaneciendo en la mente y pensamiento de quienes lo conocimos y aprendimos a quererlo.




