Lunes 12 Octubre 2026
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Don Byron Valle: el sastre valiente de Diriamba y un verdadero ejemplo de resiliencia

En el corazón de Diriamba, Carazo, justo frente al museo de la ciudad, vive don Byron Valle Álvarez, un hombre de 55 años cuya historia es un verdadero ejemplo de lucha, superación y dignidad.

Desde los dos años, don Byron convive con los efectos de la poliomielitis, una enfermedad que marcó su niñez y su camino, pero no su espíritu.
Desde los dos años, don Byron convive con los efectos de la poliomielitis, una enfermedad que marcó su niñez y su camino, pero no su espíritu.
Carazo

Con hilo y aguja en mano, don Byron sobrevive gracias a la costura rápida, un oficio que no solo representa su fuente de ingresos, sino también su forma de enfrentar la vida con coraje y resiliencia.

Una vida marcada por la poliomielitis

Desde los dos años, don Byron convive con los efectos de la poliomielitis, una enfermedad que marcó su niñez y su camino, pero no su espíritu.

“Cuando tenía dos años desarrollé poliomielitis. He vivido 53 años con un cuerpo débil, pero con una fortaleza que solo Dios me ha dado para adaptarme y seguir. No fue fácil para mis padres, y tampoco lo fue para mí siendo apenas un niño”, relata.

El hilo que une sueños y realidades

Su historia con la costura comenzó en casa. Su madre tenía una antigua máquina de pedal, y fue con ella que hizo sus primeras puntadas. Con apenas 12 años, Byron ya trabajaba arreglando ropa para los vecinos.

“A mis vecinos les mandaban ropa de Estados Unidos, y yo les ofrecía ajustarla si no les quedaba bien. Así empecé a ganar mi propio dinero, y me gustó la idea de valerme por mí mismo”, recuerda con orgullo.

Con el tiempo, logró comprar su propia máquina de coser de segunda mano, que aún hoy sigue utilizando. Gracias a su oficio ha podido sostenerse económicamente y apoyar a sus padres, quienes ya son adultos mayores.

El sueño que no fue, pero no se apaga

Aunque la costura se convirtió en su camino, don Byron nunca dejó de soñar.

“Siempre me gustó la radio y redactar noticias. Si no hubiera tenido esta condición, me habría encantado ser periodista. Ese era mi sueño”, confiesa con nostalgia, pero sin arrepentimiento.

A lo largo de su vida, ha enfrentado discriminación, barreras sociales y económicas, pero nunca permitió que esas dificultades definieran su destino.

“Desde chavalo me decían que no iba a poder hacer nada, que ni siquiera podía caminar bien. Pero conocí personas con discapacidad que se valían por sí mismas, y me dije: ‘yo también puedo’. Y aquí sigo, luchando”.

Un ejemplo para todos

La historia de don Byron trasciende la costura. Es un testimonio de voluntad, fe y determinación, que nos recuerda que la fortaleza no está en el cuerpo, sino en el espíritu.

En una sociedad donde aún persisten barreras para las personas con discapacidad, don Byron Valle rompe esquemas con su trabajo diario, convirtiéndose en el sastre más valiente de Diriamba y en un ejemplo de vida para todos.