A través de redes sociales se informó sobre la profanación de una tumba en la cual reposan los restos de Rubén Antonio González Murillo, quien habría muerto en mayo del 2018.

En las fotografías se aprecia que la lápida está rayada, además de una botella plástica de Pepsi en la cual se encuentra el líquido referido por González Muñoz, y un cráneo rodeado de piedra y basura.
"No respetan el descanso eterno", lamenta Reina, quien asegura que hay más tumbas en la misma situación y destaca que en ese municipio hay personas que se dedican a la ejecución de actos demoníacos.
Profanación de tumbas de caídos
En el departamento son pocos los casos como estos que se han reportado, sin embargo, el año pasado denunciaron la profanación de tumbas de los caídos de la Operación Limpieza de Carazo, perpetrada el 08 de julio.
Elizabeth Velásquez, madre de Josué Mojica, asesinado en Diriamba, denunció la profanación de la tumba de su hijo.
"Me destruyeron mi vida y todavía siguen, miren lo que hicieron los asesinos en el cementerio ya basta", posteó en ese momento en su página de Facebook.
También la mamá de José Manuel Campos denuncio que destruyeron el jardín que había alrededor de la tumba y llenaron los jarrones de aceite negro, esa era la segunda vez que la tumba del Joven jinotepino era profanada, la primera vez, la marcaron con palabras como "No pudieron ni podrán", "Hay fsln para rato".
Asimismo, profanaron la de Carlos Alejandro Ochoa Acuña, familiares aseguraron que fueron simpatizantes del gobierno, pero por temor a represalias no quisieron dar más detalles del hecho.



