El concurrido sepelio partió del barrio 30 de mayo, de Managua, hacia el camposanto, apenas horas después de que el cuerpo de Pedro Antonio fue encontrado por pescadores en el sector de las lanchas del popular balneario, siendo entregado de inmediato a la familia doliente.
Familiares del joven agradecieron de corazón a las autoridades municipales y todos los involucrados en la búsqueda del cuerpo, como los miembros de la Fuerza Naval del Ejército de Nicaragua que, junto a los pescadores de la zona, iniciaron el rastreo desde la misma tarde de su desaparición.



