La imagen sagrada fue acogida por familias católicas con muestras de cariño y ofrendas propias de la cultura local, destacando el "guiso" o masa de cazuela, un platillo típico elaborado con maíz nequizado y molido, acompañado de carne, vegetales y el ingrediente principal: el amor de quienes lo preparan con devoción para el santo peregrino.
Durante 14 días, Santiago Apóstol es acompañado por sus fieles promesantes en un recorrido que atraviesa diversas comunidades rurales y urbanas de Carazo. Esta caminata de fe, cargada de cantos, rezos y promesas, culminará el próximo 12 de julio, cuando la venerada imagen regrese de forma triunfal a su templo en Jinotepe, en medio de una multitud que celebra su llegada como signo de esperanza y unidad espiritual.
La Demanda Mayor de Santiago no solo representa un acto de religiosidad popular, sino también una reafirmación del sentido de comunidad, identidad cultural y herencia ancestral que los caraceños han mantenido viva a lo largo de generaciones.





