El hombre habitaba en el Barrio Oscar Arnulfo, en Diriamba, Carazo, y se había sumergido en el mundo del alcoholismo.
Hernández había cortado alrededor de una docena de aguacates; cuando al parecer repentinamente una de las ramas se quebró cayendo de una altura de aproximadamente 6 metros; golpeando su cabeza muriendo de manera instantánea.
Su cuerpo fue encontrado por un señor, quien buscaba leña en el mismo lugar y al observar el cuerpo del infortunado decidió salir de la finca y dar aviso a los familiares para que informaran a la Policía.
La policía nacional junto a la médico forense y peritos investigadores se hicieron presente hasta el lugar de los hechos.
El forense determinó que las causas de muerte del ciudadano fueron producto de un trauma craneoencefálico severo.




