La Demanda Mayor consiste en llevar la venerada imagen de Santiago Apóstol, patrono de Jinotepe, en peregrinación por los caseríos y comunidades rurales de Carazo. Se trata de una “visita pastoral” del santo a sus fieles: muchos devotos aprovechan el recorrido para cumplir promesas, agradecer favores o pedir protección para sus familias y cultivos.

El cortejo parte cada 29 de junio —solemnidad de San Pedro y San Pablo— y se extiende durante dos semanas. Los llamados demandantes, vestidos con atuendos tradicionales y sombrero de pita, avanzan a pie por montañas, cafetales y caminos polvorientos, portando estandartes, tambores y cohetes que anuncian la llegada del santo. Se espera que la imagen retorne a Jinotepe el 12 de julio, cuando la ciudad la recibe con repique de campanas y una misa de acción de gracias.
Además de su valor espiritual, la Demanda Mayor fortalece la identidad caraceña y dinamiza la vida de las comunidades visitadas, que preparan altares, alfombras y veladas culturales para recibir a Santiago. La tradición, heredada de la época colonial, continúa viva gracias a la organización de la parroquia Santiago y a la participación entusiasta de cientos de peregrinos que, año tras año, hacen de esta “fe que camina” un símbolo de unidad y esperanza para todo Carazo.




