El médico forense que revisó los restos, infortunado y nefasto que don Mario pereció por un infarto cardiaco derivado de fallas multiorgánicas, y descartó mano criminal.
Don Mario trabajaba en esa finca desde hace muchos años y andaba haciendo un rondín cuando cayó muerto, aparentemente el pasado martes.
Un equipo de la Policía Nacional se presentó a la finca localizada del kilómetro 65 de la carretera a La Boquita 600 metros al sur, en donde confirmaron que se trató de una muerte natural.




