Se trata de la cuarta arribada masiva de tortugas marinas del año, registrada por el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (MARENA).
El espectáculo natural fue acompañado por guardas de las áreas de conservación y efectivos del Ejército de Nicaragua, quienes durante cuatro días y noches se encargaron de resguardar a estas especies prehistóricas, garantizando su reproducción en un entorno seguro.




