La mujer comentó que al niño le dieron palomitas de maíz, sin embargo, el pequeño se escapó de ahogar, por lo que lo llevaron al hospital de San José de Diriamba, donde le hicieron lavados nasales.
“Los que tenemos niños, sabemos que ellos comen. El domingo antepasado nos llevamos el peor de los sustos, Nial comiendo palomitas de maíz se escapó de ahogar y tragó palomitas que nos hizo ir a parar al hospital San José de Diriamba, llegando allá le hicieron lavados nasales y creímos que todo estaba controlado”, menciona parte del texto.
El niño no mejoraba, lo trasladaron al hospital Regional Santiago de Jinotepe, ahí los médicos le indican que la condición del niño es más delicada de lo que esperaban. Era necesario que fuera atendido en la “Mascota” de Managua
“Diriamba nos trasladan al hospital de Jinotepe, donde pasamos varios días y se dan cuenta que el pulmón derecho de mi niño no ventilaba bien, ya eso preocupaba a los doctores y deciden trasladarnos hasta Managua, al hospital la mascota. Llegando a Managua mi Vaco Lolo estaba muy cansado, ya iba respirando con problemas y deciden meterlo a un cuarto de reanimación y ponerle oxígeno, mientras llegaba el neumólogo, ahí vivimos las horas más largas y duras, porque no sabíamos que iba a pasar”, expresó.
Palomitas de maíz se alojaron en el pulmón
“ A las 5 y algo aparece el neumólogo, revisa al niño y nos dice que en su pulmoncito había un cuerpo extraño que debían sacar, que iba para quirófano para realizar un procedimiento llamado Broncoscopia, nos explicó los riesgos de dicho procedimiento pero que era necesario hacerlo de inmediato. Así se hizo, nosotros pusimos todo en las manos de Dios, que él guiara al Dr y que todo saliera bien. Media hora tardó todo el procedimiento y al salir el Dr del quirófano, nos entregó una gasa con restos de palomitas, era la pulpita y pedacitos de maíz”, agregó.
El doctor, posteriormente les explicó que lo natural era que el menor expulsara las palomitas por las heces, pero a él se le alojaron en la parte baja del pulmón derecho.
“Deciden dejarlo internado para comenzar a aplicar antibióticos y mantenerlo bajo vigilancia para ver como iba trabajando su pulmón, gracias a Dios el día sábado nos dicen que el niño había evolucionado bien al tratamiento y que nos daban de alta, pero que el día lunes debíamos llevarlo al hospital para que le hicieran chequeo de vigilancia y asegurarnos que el pulmoncito de mi niño, estuviera 100% trabajando bien. Así lo hicimos y gracias a Dios hoy ya puedo decirles que mi niño se encuentra fuera de peligro y muy bien”, relató.
“Con esto nos toca ser más precavidos con lo que dejamos comer al niño, ahorita estamos contando la historia, pero pudo haber sido otro final. Gracias a mi Dios que no nos dejó solos”, finalizó el escrito de la ciudadana.




