Las capturas ocurren cinco días después del siniestro en el centro de protección y abrigo estatal ubicado en San José Pinula, al sur de la capital guatemalteca.

Tres exfuncionarios destituidos el lunes por su responsabilidad en el incendio de un albergue de menores en el que murieron 40 niñas fueron detenidos según informó la fiscalía de Guatemala.

Los capturados son el exsecretario de Bienestar Social, Carlos Rodas, la exsubsecretaria Anahí Keller y el exdirector del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, Santos Torres Ramírez quienes son acusados de homicidio culposo, maltrato contra personas menores de edad e incumplimiento de deberes.

Las capturas ocurren cinco días después del siniestro en el centro de protección y abrigo estatal ubicado en San José Pinula, al sur de la capital guatemalteca. El gobierno guatemalteco destituyó el lunes a los tres funcionarios tras un anuncio del presidente Jimmy Morales, quien ha sido duramente criticado por la falta de acción de su gobierno ante la tragedia. Morales dijo en conferencia de prensa que decidió "destituir a la línea de mando" que tenía a su cargo el hogar.

El mandatario también informó que solicitó apoyo al gobierno estadounidense para que el Buró Federal de Investigación (FBI por sus siglas en inglés) apoye las investigaciones de la tragedia.

Demasiado tarde

Jorge de León, procurador de Derechos Humanos, dijo que la decisión del presidente es tardía, pues debió ocurrir el mismo día del incendio. "Aquí el Estado es responsable de las muertes de las niñas, porque no pudo resguardar sus vidas", dijo de León.

La PDH denunció que la tragedia podría haberse evitado porque la institución solicitó que un juez acudiera al hogar para verificar la situación de los niños días antes del incendio, pero que ésta fue negada por una jueza de paz.

El exdirector del hogar, Torres Ramírez, un expolicía, negó tener responsabilidad en el siniestro y señaló a un agente de la policía nacional civil que supuestamente tenía las llaves de la puerta donde estaban las niñas, pero que nunca apareció.

Protestas

Unas mil personas protestaron la noche del lunes frente a la Catedral Metropolitana de la capital guatemalteca para exigir justicia por la muerte de las 40 niñas. "No eran calladitas, y eso no les gustó, defendieron sus derechos y el estado las quemó", gritaban mientras el presidente Morales participaba en una misa.

La tragedia inició el pasado martes, cuando decenas de menores se amotinaron en un intento por huir del Hogar, aquejados por abusos y malos tratos. A la mañana siguiente, un incendio consumió uno de los módulos donde niñas que previamente habían huido y fueron recapturadas fueron encerradas bajo llave. El saldo hasta el momento es de 40 fallecidas, de las cuales 19 perecieron en el lugar y 21 en hospitales, según el Ministerio de Salud.

Hasta el momento, siete niñas que sufrieron quemaduras graves en el incendio han sido trasladadas a Texas y Boston, en Estados Unidos, para recibir tratamiento médico. En el lugar se mantenía internados a por lo menos 600 menores, entre niñas y varones. Desde 2015, la PDH y organizaciones defensoras de la niñez habían denunciado vejámenes como abusos sexuales, físicos y psicológicos.

La fiscalía también investiga una denuncia de trata de personas con fines de prostitución en el lugar.

VOA